Flamengo y Paolo Guerrero ponen fin a 8 años de disputa judicial
El club brasileño desistió de dos demandas contra el delantero peruano, quien actualmente continúa su carrera en Alianza Lima. Los términos económicos del acuerdo no fueron revelados.
Flamengo y Paolo Guerrero pusieron fin a una disputa judicial que se extendió durante 8 años y que involucraba dos procesos por un monto conjunto de 2 millones de reales, equivalentes a unos US$ 388 mil.
El acuerdo fue comunicado a la Justicia de Río de Janeiro mediante una solicitud presentada el lunes por los abogados del club brasileño, Michel Asseff Filho y André Oliveira de Meira Ribeiro. Flamengo informó al Tribunal Regional de Justicia de Río de Janeiro que desistía de las dos demandas contra el delantero peruano, aunque los detalles económicos del pacto no fueron divulgados.
¿Por qué Flamengo demandó a Paolo Guerrero?
Uno de los procesos contemplaba una demanda por 200 mil reales por daños morales contra Guerrero y la Federación Peruana de Fútbol. El club sostenía que la situación generada alrededor del jugador había afectado su imagen y sus intereses comerciales.

La segunda demanda ascendía a 1,8 millones de reales y estaba relacionada con los gastos y perjuicios que, según Flamengo, ocasionó la ausencia del delantero durante los 120 días de suspensión por dopaje.
El caso se originó en 2017, cuando Guerrero dio positivo por un metabolito de cocaína. El futbolista sostuvo que la sustancia ingresó a su organismo tras consumir un té que habría estado contaminado, y señaló que este había sido recomendado por una nutricionista vinculada a la Selección Peruana.
El conflicto llega a su fin
El Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) había impuesto inicialmente a Guerrero una suspensión de 14 meses, aunque posteriormente un efecto suspensivo le permitió volver a competir.
Durante el litigio, Flamengo sufrió derrotas en distintas instancias judiciales y llegó a ser condenado al pago de honorarios de abogados equivalentes al 10 % del valor de una de las causas, unos 180 mil reales.
En agosto pasado, Guerrero también había cuestionado la posición del club ante la Justicia y sostuvo que Flamengo buscaba “vengarse” de él por la frustración generada luego de que no se concretara una renovación de su contrato antes de su salida hacia Internacional en 2018.
Con el desistimiento comunicado por Flamengo, ambas partes ponen fin a un conflicto judicial que permaneció abierto desde la salida del delantero peruano del club brasileño.