Despiden al sacerdote en la misma iglesia donde murió tras caerle una cruz
El sacerdote redentorista Patricio Sánchez Molinari, de 52 años, recibió el último adiós en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Guayaquil, Ecuador, el mismo templo donde murió el sábado 17 de octubre, luego de que una pesada cruz de madera se desprendiera de la pared y cayera sobre él mientras celebraba una misa transmitida en directo. Su fallecimiento causó conmoción entre los fieles y generó repercusión internacional.
La misa en su memoria se celebró el domingo 18 de octubre, con la presencia de religiosos y feligreses que acompañaron durante años su labor pastoral. Durante la ceremonia, el obispo auxiliar de Guayaquil, John Kwamevi Cudjoe, destacó la entrega del sacerdote y expresó: «Patricio vivió haciendo el bien y murió entregando todo».

Un sacerdote recordado por su sencillez
Sánchez había celebrado el 16 de octubre sus 15 años de vida sacerdotal y acumulaba más de dos décadas de vida religiosa. Durante la despedida, el obispo auxiliar pidió recordar su trayectoria desde una perspectiva humana, más allá de los comentarios surgidos en redes sociales por las circunstancias de su muerte. Lo describió como un hombre sencillo y amante de la Eucaristía, que falleció mientras la celebraba.
Los feligreses también recordaron su trabajo en la parroquia y la cercanía que mantenía con la comunidad. Según testimonios recogidos por medios ecuatorianos, su predicación y acompañamiento espiritual ayudaron a numerosas personas. El arzobispo de Guayaquil, cardenal Luis Cabrera, también expresó sus condolencias, mientras que la Arquidiócesis agradeció los mensajes recibidos desde distintos lugares del mundo y pidió oraciones por el descanso del sacerdote.

Las últimas palabras
Uno de los aspectos que más impactó tras su fallecimiento fueron las palabras que el padre Patricio pronunció poco antes del accidente: «Queridos hermanos, un día, todos los que estamos aquí también vamos a morir». La reflexión, pronunciada durante la homilía, adquirió especial significado tras conocerse lo ocurrido y fue ampliamente difundida en redes sociales.
El sacerdote, nacido en Cuenca, Ecuador, en 1973, pertenecía a la Congregación del Santísimo Redentor, una comunidad religiosa misionera fundada en 1732 por san Alfonso María de Ligorio. La congregación desarrolla labores pastorales en distintos países y busca acompañar especialmente a comunidades vulnerables. Sánchez formaba parte de la Provincia Andino Caribeña, que comprende Colombia, Ecuador y Venezuela.
Su muerte coincidió con la celebración del Domingo Mundial de las Misiones (Domund), una jornada dedicada a recordar la labor misionera de la Iglesia católica. Mientras continúan las expresiones de condolencia, los fieles de Guayaquil despiden a un sacerdote cuya vida estuvo dedicada al servicio religioso y a su comunidad.