Falsos policías asesinan a 4 personas y secuestran a empresario minero en Trujillo
La tranquilidad de Trujillo se quebró violentamente durante la madrugada del domingo 30 de agosto a las 3:00 a. m. Un vehículo de alta gama marca Ford Bronco que acababa de abandonar una conocida discoteca fue cercado en la cuadra 3 de la céntrica avenida Húsares de Junín. A bordo viajaban 5 personas que no sospechaban la trampa mortal que criminales fuertemente armados habían montado en su ruta.
Los atacantes se desplazaban en camionetas blancas tipo Toyota Hilux y vestían prendas tácticas con chalecos que simulaban pertenecer al Grupo Especial Contra el Crimen Organizado (GRECCO) de la Policía Nacional. Mediante esta estrategia de engaño, los hampones fingieron un operativo oficial para obligar a la camioneta a detenerse por completo en medio de la vía pública y proceder a intervenir a los ocupantes.
Al acercarse al vehículo, los falsos policías exigieron a los ocupantes que descendieran e intentaron apartar violentamente al empresario minero Jens Marty Lara Tantaquilla. La maniobra provocó una inmediata reacción de resistencia por parte de los dos agentes de seguridad que custodiaban el traslado, lo que desató un sangriento desenlace en cuestión de pocos segundos.
Sin mediar palabra, los delincuentes abrieron fuego a quemarropa con armas automáticas, descargando una ráfaga mortífera directo al habitáculo del vehículo. El feroz tiroteo causó la muerte instantánea de cuatro de los ocupantes, tras lo cual los captores obligaron al empresario a subir a uno de sus vehículos para huir de la zona con rumbo desconocido.
Identidad de las víctimas masacradas
Entre los fallecidos se encontraba Farhad Andrea Monzón Lingán, de 23 años. Asimismo, perdió la vida Nadia Edith Urtecho Rodríguez, bachiller en Administración de Empresas.
La ráfaga mortal también acabó con la vida del equipo de resguardo privado encargado de la protección de la comitiva. Uno de ellos era Christopher Eduardo García Álvarez, de 33 años y padre que deja a un niño huérfano. Junto a él falleció Luis Alberto Rojas Ramos de Rosas, de 37 años, quien realizaba labores de custodia.

El perfil y los antecedentes del secuestrado
El objetivo principal del sangriento ataque fue Jens Marty Lara Tantaquilla, de 31 años, un empresario natural de Chillia, Pataz, con amplio historial en la minería aurífera. La camioneta atacada figuraba a nombre de su empresa Millenium J&J S.A.C., entidad que operó durante diez años bajo el Reinfo hasta ser dada de baja definitivamente en abril de 2024 por diversas irregularidades.
Lara Tantaquilla, propietario también de la firma minera Matwork, registra antecedentes penales y policiales de alta gravedad. En febrero del año 2020 fue detenido por la Policía Nacional acusado de integrar la banda «Los Topos del Frío», organización dedicada al blanqueo de mineral extraído ilegalmente desde los socavones de la sierra liberteña.
En aquella oportunidad, las investigaciones determinaron que el empresario habría prestado su registro de Reinfo para facilitar el traslado de 200 kilos de oro, valorizados en 10 millones de dólares. El cargamento ilegal era llevado desde Pataz hasta el puerto del Callao con la finalidad de ser exportado en contenedores hacia importantes mercados de Europa y Asia.

Hipótesis policiales y búsqueda de los captores
El general PNP Ricardo Espinoza Cuestas, jefe de la Macrorregión Policial La Libertad, confirmó que los atacantes montaron un reglaje previo e hicieron uso de chalecos policiales para neutralizar el vehículo. Las autoridades no descartan un secuestro extorsivo motivado por el dinero que manejaba el minero o un sangriento ajuste de cuentas entre organizaciones dedicadas al tráfico de oro.
Agentes especializados de la División de Secuestros de Lima han llegado a Trujillo para asumir el control de las pesquisas y revisar exhaustivamente las cámaras de seguridad. Los investigadores rastrean las rutas de escape de las camionetas utilizadas en el golpe, concentrando sospechas sobre megabandas criminales como Los Pulpos o La Jauría, temidas por sus sanguinarios métodos.