Ministro de Justicia afirma que abusos sexuales contra niñas indígenas tienen “origen cultural”
Ernesto Álvarez hizo la afirmación durante una sesión de la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados, al responder sobre los casos de violencia sexual contra menores en Condorcanqui.
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez, generó controversia durante una sesión de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, al referirse a los casos de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes en la provincia de Condorcanqui, Amazonas.
Al ser consultado por la diputada Romina Uribe sobre las medidas que adoptará el Estado frente a las denuncias registradas en esa zona, Álvarez sostuvo que existiría una problemática social vinculada con la percepción de estas conductas en algunas comunidades. “Hay un hecho cultural que hay que corregir desde la raíz”, afirmó inicialmente.
Ministro señaló que se expresó mal
Durante su intervención, el titular de Justicia sostuvo que el Estado debe respetar la cosmovisión de las comunidades indígenas, pero intervenir cuando se cometen delitos. “Apreciamos su valor cultural, apreciamos su visión, su cosmovisión, pero sí hay hechos que hay que corregir”, manifestó.
La presidenta de la comisión, Catherine Palomino, cuestionó entonces que se utilizara la expresión “hechos culturales” para referirse a las agresiones sexuales y remarcó que este tipo de delitos no puede ser justificado.
Ante ello, Álvarez reconoció que se había expresado mal, aunque mantuvo su referencia a un componente cultural. “No son hechos culturales, sino que tienen un origen cultural, pero es un delito abominable”, respondió.
Comparó la situación con pasarse una luz roja
Posteriormente, el ministro utilizó como ejemplo a las personas que consideran que pueden incumplir las normas de tránsito durante la madrugada para explicar su argumento.
“Estas comunidades, al igual que nosotros en la costa, muchas veces entendemos que a partir de las doce de la noche podemos pasarnos la luz roja”, señaló. Añadió que, de producirse una muerte, se trataría igualmente de un delito.
Álvarez finalmente sostuvo que los responsables de las agresiones deben ser considerados delincuentes independientemente de su origen o pertenencia, y afirmó que estos hechos deben ser enfrentados por el Estado con sanción y prevención.
Las declaraciones se producen en medio de los cuestionamientos por los casos de violencia sexual contra menores en Condorcanqui, una problemática que ha sido denunciada durante años. Según información reportada en 2024, al menos 524 menores habrían sido víctimas de algún tipo de violencia sexual por parte de docentes y personal administrativo en esa provincia desde 2010.