Montesinos preso hasta el 21.08.2031 por el asesinato de evangélico israelita
Estaba previsto que el miércoles 24 de junio de 2026 abandonaría para siempre la Base Naval del Callao, después de purgar 25 años de prisión. Pero Vladimiro Montesinos Torres recién dejará la cárcel el jueves 21 de agosto de 2031. Se quedará encerrado cinco años más de lo que se pensaba. Tres meses después de celebrar 86 años de edad (el 20 de mayo).
Debe responder por el secuestro, tortura y homicidio de Santiago Gómez Palomino, de 27 años, un evangélico de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal, falsamente acusado de terrorista por el Destacamento Colina. Esta organización criminal compuesta por agentes del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), operó bajo el patrocinio y las órdenes de Fujimori y Montesinos entre 1991 y 1992, aplicando una estrategia basada en el asesinato selectivo de presuntos miembros de Sendero Luminoso. Santiago Gómez Palomino fue la víctima número 55 de la banda de militares fujimoristas.
Es el menos conocido de los asesinados por el Destacamento Colina porque durante mucho tiempo Gómez estuvo en condición de desaparecido. En la madrugada del 9 de julio de 1992 fue secuestrado por un grupo encabezado por el mayor EP Santiago Martin Rivas. Lo condujeron hasta la playa La Chira, en Chorrillos, no muy lejos de donde vivía con su pareja en estado de gestación, en el asentamiento humano San Genaro, en el mismo distrito. Querían que confesara dónde ocultaba el armamento de una célula senderista. No era verdad. Para que no quedara en evidencia la incompetencia del grupo militar que actuaba bajo autorización de Fujimori y Montesinos, mataron con tiros en la cabeza a Santiago Gómez Palomino, quien hasta el último suspiro negó ser terrorista debido a su confesión evangélica israelita.
El silencio cómplice duró hasta el jueves 6 de diciembre de 2001 cuando uno de los criminales se acogió a la colaboración eficaz y lo contó todo, incluyendo la ubicación de la tumba clandestina. La información permitió que la madre de Gómez, Victoria Palomino Buitrón, y su hermana, María Gómez Palomino, iniciaran las acciones legales para recuperar los restos y castigar a los responsables. El cargo lo asumió la abogada Gloria Cano Legua, de la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh), logrando la sentencia