‘Toñito’ podrá ir a casa con la enfermera que lo cuidó desde que nació
‘Toñito’, el bebé con síndrome de Down que fue abandonado al nacer en el Hospital San Juan de Lurigancho, podrá dejar el establecimiento de salud donde permaneció bajo el cuidado de enfermeras durante sus primeros meses de vida. El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) dispuso una medida de acogimiento familiar a favor del menor y bajo responsabilidad de Rosario Lucen Tejeda, la enfermera que estuvo a su lado desde sus primeros días.
La decisión permitirá que el pequeño pueda ser recibido en el hogar de Rosario, conocida como “Charito” entre sus colegas, mientras continúa el procedimiento correspondiente para garantizar su protección y bienestar.
El vínculo que nació en Neonatología
‘Toñito’ nació el 12 de mayo con síndrome de Down y fue abandonado en el hospital. Desde entonces, las enfermeras del área de Neonatología asumieron parte de sus cuidados diarios: lo alimentaron, vistieron y acompañaron durante su permanencia en el establecimiento.
Entre ellas estuvo Rosario, quien desarrolló un vínculo especial con el bebé. La enfermera había expresado su intención de recibirlo en su hogar y brindarle los cuidados que necesitara.
Días atrás, su solicitud había sido observada por el MIMP debido a documentación que debía ser subsanada. Mientras tanto, se evaluaba el traslado del menor a una Unidad de Protección Especial.

‘Toñito’ tuvo su bautizo en el hospital
La decisión del MIMP también fue recibida con alegría por el personal del Hospital San Juan de Lurigancho, donde el pequeño pasó sus primeros meses de vida.
Sus compañeras de Neonatología prepararon un espacio especial para realizar su bautizo, rodeado de las personas que estuvieron pendientes de él desde que llegó al mundo.

Ahora, el bebé podrá iniciar una nueva etapa junto a Rosario. Sin embargo, es importante precisar que el acogimiento familiar no equivale a una adopción definitiva. Se trata de una medida de protección mediante la cual un menor permanece temporalmente bajo el cuidado de una familia previamente evaluada por el Estado, mientras continúa el procedimiento correspondiente.
Para quienes acompañaron a ‘Toñito’ desde mayo, la medida representa la posibilidad de que el pequeño continúe recibiendo cuidado y afecto en un entorno familiar, después de sus primeros meses de vida dentro del hospital.