¿Qué hay detrás de la desaparición y asesinato de Nayeli Dávalos?

 ¿Qué hay detrás de la desaparición y asesinato de Nayeli Dávalos?
La confirmación de su muerte destapó una cadena de crímenes ligados al sicariato, la minería ilegal y la organización de alias “Cuchillo”

El 18 de mayo de 2026, más de un año después de su desaparición, las pruebas de ADN confirmaron que los restos humanos hallados en un descampado del sector Chao, en la provincia de Virú, pertenecían a Nayeli Dávalos Ticlio, la joven enfermera que había desaparecido misteriosamente el 23 de febrero de 2025 en Trujillo.

La noticia no solo acabó con meses de incertidumbre para su familia, sino que terminó de confirmar una de las hipótesis más estremecedoras manejadas por la Policía: Nayeli habría sido asesinada para silenciarla, luego de haber estado vinculada indirectamente a una serie de hechos criminales relacionados con minería ilegal, homicidios por encargo y la organización criminal de alias “Cuchillo”.

La historia de Nayeli comenzó como una denuncia de desaparición, pero con el paso de los meses terminó convirtiéndose en una de las investigaciones criminales más complejas y escalofriantes registradas recientemente en La Libertad.

La desaparición de Nayeli tras la tragedia del Real Plaza

La mañana del domingo 23 de febrero de 2025, Nayeli Dávalos Ticlio salió de su vivienda ubicada en el distrito de La Esperanza luego de contarle a su padre que acudiría a una supuesta entrevista de trabajo.

Según reveló la periodista Yessica Hilario, del portal El Vespertino, Nayeli le comentó a su familia que le habían ofrecido empleo en la provincia de Gran Chimú y que una camioneta pasaría a recogerla para trasladarla hasta el lugar.

El día que desapareció, Nayeli le contó a su papá que le habían ofrecido trabajo en Gran Chimú, a dos horas de la ciudad, y que una camioneta la iba a llevar. Salió de su casa a las 10 de la mañana”, relató la periodista.

Desde aquel momento, nadie volvió a verla.

Su desaparición generó conmoción en La Libertad debido a que apenas dos días antes Nayeli había sido vista ayudando a víctimas durante la tragedia ocurrida en el Real Plaza Trujillo, donde el colapso del techo dejó 6 muertos y más de 80 heridos.

Sin embargo, detrás de aquella historia existía un escenario mucho más oscuro que recién comenzaría a salir a la luz semanas después.

El crimen frente a la UPAO que cambió el rumbo de la investigación 

Con el avance de las investigaciones, los agentes de la Divincri descubrieron un dato que cambiaría completamente el caso. Semanas antes de desaparecer, Nayeli había estado presente en otro hecho de sangre ocurrido en la ciudad de Trujillo.

El 16 de enero de 2025, Ángelo Araujo fue asesinado a balazos frente a la Universidad Privada Antenor Orrego, conocida como la UPAO.

Asesinato de Ángelo Araujo

En aquel momento, el jefe policial Guillermo Llerena informó que la víctima (Ángelo) estaba presuntamente vinculado a actividades de minería ilegal en la provincia de Pataz.

Pero lo verdaderamente importante apareció después: Nayeli acompañaba a Ángelo Araujo el día en que fue asesinado.

Para la Policía, aquel detalle terminó convirtiéndose en la principal pieza para entender el móvil de su desaparición. Los investigadores sostienen que la joven pudo haber visto o conocido información comprometedora sobre los responsables del homicidio y que, por ello, terminó convirtiéndose en una testigo incómoda.

La hipótesis policial: «La silenciaron» 

Las investigaciones comenzaron a apuntar directamente hacia Julián Reyes, sindicado como presunto sicario de confianza de la organización criminal liderada por alias “Cuchillo”.

Según las pesquisas policiales, Reyes sería el mismo sujeto que aparece en un video ejecutando a sangre fría a Ángelo Araujo frente a la UPAO. En dichas imágenes también aparece Ezequiel Lezama Ríos, quien actualmente figura entre los detenidos por el caso.

Para la Divincri, el asesinato de Nayeli no habría sido un hecho aislado ni producto del azar. La principal hipótesis señala que la joven fue eliminada porque representaba un riesgo para la organización criminal vinculada a “Cuchillo”, actualmente investigado por múltiples homicidios y por la masacre de 13 personas en Pataz.

Implicados en el asesinato de Nayeli

La confesión de ‘Gordo Hans’ y el hallazgo de los restos 

El caso dio un giro decisivo 4 meses después de la desaparición de Nayeli. La madrugada del 20 de junio de 2025, agentes de la Divincri Trujillo llegaron hasta un descampado del sector Tanguche, en Virú, guiados por la confesión de Hans Saavedra.

Eran aproximadamente las 3 de la mañana cuando los efectivos comenzaron a remover tierra y piedras en medio de la oscuridad. Minutos después encontraron restos óseos calcinados, además de unos aretes, una argolla y unos lentes que fueron reconocidos por la familia de Nayeli.

Según reveló el programa “Cuarto Poder”, Hans Saavedra no solo confesó haber participado en el crimen, sino que además reconstruyó los últimos momentos de vida de la joven.

El último día de Nayeli 

Las cámaras de seguridad registraron las últimas imágenes de Nayeli con vida. En los videos se observa a la joven descendiendo de un taxi para luego abordar la camioneta de Hans Saavedra.

De acuerdo con la confesión, en el óvalo La Marina subió Julián Reyes, según Hans ya se conocían. El presunto sicario habría fingido tomar una fotografía a la joven y, segundos después, le disparó a quemarropa.

Posteriormente, Julián Reyes y Hans Saavedra trasladaron el cuerpo hasta el descampado de Virú, donde lo quemaron con la intención de desaparecer cualquier evidencia del crimen.

Los restos fueron enviados a Lima para las pruebas genéticas correspondientes. Finalmente, el 18 de mayo de 2026, las pruebas de ADN confirmaron oficialmente que los restos pertenecían a Nayeli Dávalos.

La extraña desaparición de la pareja de Nayeli 

Conforme las investigaciones avanzaban, otro hecho comenzó a cobrar fuerza dentro del entorno familiar de la joven: la desaparición de su pareja, ocurrida más de un año antes y también relacionada con Pataz.

Se trata de Jorge Luis Sotelo Baca, padre del hijo de Nayeli, quien desapareció el 10 de septiembre de 2023 cuando apenas tenía 20 años.

Jorge Luis Sotelo Baca, desaparecido en 2023

Según relataron los familiares, Jorge fue citado en el óvalo Mochica por unas personas que supuestamente le ofrecieron trabajo en una mina de Pataz. Desde entonces nunca más volvió a ser visto.

La denuncia por desaparición fue presentada por la propia Nayeli, quien durante meses buscó desesperadamente al padre de su hijo mientras criaba sola al pequeño, que hoy tiene apenas 3 años.

Para los familiares, ambas historias estarían estrechamente relacionadas. Consideran que las desapariciones ocurrieron bajo circunstancias similares y sospechan que detrás de ambos casos existiría una misma estructura criminal vinculada a la minería ilegal.

Una historia marcada por el sicariato y la minería ilegal 

La historia de Nayeli Dávalos terminó revelando un escenario mucho más complejo que una simple desaparición. Lo que comenzó con la búsqueda desesperada de una joven enfermera terminó destapando una presunta red criminal ligada al sicariato, las disputas por minería ilegal y las operaciones violentas en Pataz.

Hoy, aunque las pruebas de ADN confirmaron oficialmente su muerte, aún quedan múltiples interrogantes sin resolver: qué sabía realmente Nayeli, qué ocurrió con Jorge Luis Sotelo Baca y cuántas personas más podrían haber sido víctimas de esta organización criminal.

Mientras las investigaciones continúan, un niño de apenas 3 años quedó huérfano de padre y madre, en medio de una de las historias criminales más estremecedoras que ha golpeado a La Libertad en los últimos años.

Milagros Silva

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