Vaticano denunciará al Sodalicio ante la justicia de Estados Unidos por desconfianza en el sistema judicial peruano
Bertomeu, representante de la Iglesia, también destacó que la salud del papa Francisco afectó el proceso de disolución. Reconoció la tardanza al abordar este asunto crítico para las víctimas.
En recientes declaraciones, Jordi Bertomeu, representante de la Iglesia Católica en el proceso de disolución del Sodalicio de Vida Cristiana —decisión decretada por el papa Francisco—, aseguró que llevará el caso del Sodalicio ante la justicia de Estados Unidos. A primera vista, la decisión parece razonable; sin embargo, al analizar el trasfondo de por qué el caso está siendo llevado a un país diferente al Perú, siendo que las operaciones de la organización religiosa se desarrolló en nuestro territorio, se deduce una razón preocupante: la Iglesia Católica desconfía del sistema judicial nacional.
«Llevaremos el caso a la justicia deEstados Unidos. (…) Si solo tuviéramos la justicia peruana, lo tendríamos difícil, pero confiamos en que en Estados Unidos sea diferente», concluyó Bertomeu en declaraciones para la prensa catalana sobre el caso que ahora lidera.
La República se comunicó con la periodista Paola Ugaz, quien ha dedicado gran parte de su trabajo, junto al también periodista Pedro Salinas, a investigar los detalles del caso Sodalicio. Ugaz explicó que los aspectos que podrían ser juzgados en Estados Unidos están relacionados con los manejos financieros ilícitos de la organización.
“No se abordará el tema de los abusos, sino el del dinero del Sodalicio. Esto se debe a que en Denver se encuentra su iglesia, ‘Holy Name’, y allí fueron llevadas las empresas offshore Foundation Santa Rosa y Providential Inc., vinculadas a los líderes de la organización. (…) El Vaticano ha enviado a las autoridades estadounidenses toda la información recopilada por sus entidades encargadas de asuntos económicos, al considerar que existen indicios importantes de presunta defraudación tributaria y posible lavado de activos”, señaló Ugaz.