Drenaje pluvial de Trujillo: expediente técnico debió concluir en 2024 y sigue pendiente
Debía estar listo en julio de 2024, pero ya estamos en 2026 y el expediente técnico del drenaje pluvial de Trujillo continúa inconcluso. Mientras los plazos se siguen ampliando, la ciudad permanece vulnerable ante las lluvias y posibles activaciones de quebradas.
Funcionarios de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) informaron que el proyecto aún se encuentra en etapa de diseño, pese a tratarse de una de las soluciones integrales más importantes para mitigar el riesgo de inundaciones y huaicos en Trujillo.
Paquete 8 listo, pero sin financiamiento
El proyecto de drenaje pluvial está dividido en 6 paquetes, además de un paquete auxiliar y un paquete 8 especial, priorizado a pedido de las autoridades. Este último, relacionado con las cabeceras de las quebradas San Idelfonso y Las Palmeras, ya cuenta con el diseño terminado, pero aún no tiene financiamiento asegurado.
Según ANIN, el avance promedio del expediente técnico es del 96.5 % y se prevé culminarlo entre marzo y abril, para luego pasar a procesos complementarios como subsanaciones y permisología. Recién en julio se podría cerrar la etapa comercial e iniciar la búsqueda de recursos para ejecutar el paquete 8, cuya inversión bordea los S/ 72 millones y tendría un plazo de 8 a 10 meses.

Obras clave y problemas en las quebradas
El paquete priorizado contempla la construcción de cuatro diques en la quebrada Las Palmeras, además de trampas de sedimentos en La Esperanza y Alto Trujillo, estructuras que permitirán retener sólidos y reducir el caudal de agua durante lluvias intensas.
No obstante, durante la reunión de Defensa Civil se advirtió que uno de los principales obstáculos del proyecto es la acumulación de basura, así como la existencia de viviendas y construcciones en los cauces de las quebradas, especialmente en San Idelfonso.
El expediente técnico, elaborado por la empresa Lombardi Ingenieros, debía culminarse en un plazo total de 18 meses, según lo anunciado en 2023. Sin embargo, el retraso prolongado mantiene en suspenso una obra que, según los especialistas, evitaría que Trujillo vuelva a sufrir huaicos como los del 2017, limitando los riesgos únicamente al drenaje de aguas pluviales.