Más de 22 mil millones de soles se gastaron en obras públicas que están paralizadas
Hay 2.428 proyectos detenidos y se necesitan S/ 21.812 millones adicionales para que sean concluidos, según una estimación de la Contraloría hasta junio de este año. Mayor inversión se concentra en gobiernos regionales. Cusco, Puno, Lima, Áncash y Ayacucho tienen más casos por incumplimiento de contratos, falta de recursos y fallas en expedientes técnicos.
Carreteras, colegios, hospitales y sistemas de agua potable y alcantarillado que se han quedado en fierros, ladrillos, cemento y mucho polvo. Todos estos son proyectos que fueron anunciados con bombos y platillos y que, en la actualidad, se encuentran detenidos por negligencia o irregularidadesdel Gobierno nacional, los gobiernos regionales y las municipalidades. Es un problema de todos los años que viene agravándose aún más en perjuicio de millones de peruanos.
A junio de este año, en todo el país existen 2.428 obras públicas paralizadas porque no han tenido ningún tipo de avance durante seis meses o más, según un último informe técnico de la Contraloría de la República.
Lo preocupante es que el Estado ya ha gastado cerca de 22.500 millones de soles y necesita 21.812 millones adicionales para que todos estos proyectos puedan ser terminados. Esto, debido a que el costo actualizado de las inversiones suma, en total, 44.297 millones de soles.
El mayor número de obras paralizadas se encuentra a cargo de los municipios provinciales y distritales (1.732). Le siguen el Gobierno nacional (369) y los gobiernos regionales (327). En montos de inversión, la lista se voltearía. Los gobiernos regionales tienen proyectos sin avance por 17.339 millones de soles, seguido por el Gobierno nacional, con 17.252 millones y los municipios, con 9.706 millones.Eso pasa porque los alcaldes formulan proyectos más pequeños.
Asimismo, las regiones donde se concentran los proyectos detenidos son Cusco (320), Puno (273), Lima (196), Áncash (193) y Ayacucho (163), revela el informe de control (ver infografía).
Esta es la papa caliente que dejarán las autoridades del Ejecutivo en julio del 2026; así como los gobernadores regionales y alcaldes en enero del 2027.
“No hay nada peor que una inversión realizada por el Estado que está paralizada. Hubiese sido mejor no ejecutar”, responde el vicepresidente ejecutivo de la Cámara Peruana de Construcción (Capeco), Guido Valdivia, quien agrega que en un solo año el costo de todas las obras públicas detenidas creció en 25%, al pasar de 36.000 millones de soles, en junio del 2024, a 44.000 millones, en junio del 2025. “Es un problema real. Y no es solo por las obras nuevas que aumentan la cifra sino por la actualización de aquellas que no avanzan y se van deteriorando”, explica.
Serias deficiencias
Pero, ¿por qué ocurren estos problemas? De acuerdo con el informe de la Contraloría, los proyectos están paralizados por incumplimientos de contrato(610),falta de recursos financieros y liquidez (516), eficiencias en el expediente técnico (249), discrepancias, controversias y arbitrajes (222), abandono de la obra (193), entre otras causales.
El excontralor Nelson Shack responde que la paralización de las obras públicas “es el síntoma final de la problemática de la inversión pública en el Perú,ya que la causa de fondo es la baja capacidad de ejecución y de gestión de las entidades”. El excontralor Fuad Khoury agrega quetambién es por la corrupciónque aparece por el poco nivel de integridad de los funcionarios.
Y mientras eso sucede, la cartera de proyectos sigue aumentando sin que concluyan los que están en ejecución. Ese es otro problema, señala el funcionario de la Contraloría, Luis Portugal.
“Existe una saturación del sistema porque en Perúhay 131.000 inversiones con componente de obra de infraestructura en ejecución, pero el Estado tiene la capacidad para 45.000. Está sobrecargado casi tres veces en su capacidad”, menciona.
Pese a ello, explica, las autoridades quieren ejecutar estas inversiones, pero solo avanzan con algunas porque entra una nueva gestión y, por carácter de priorización, las paralizan por los recursos y empiezan otra obra que fue promesa de campaña. Eso repercute en la saturación del sistema”, dice Portugal.
En el caso de los gobiernos locales, afirma que los problemas se dan porque hay alta rotación de funcionarios, con cada cambio de gestión. “Lo más complicado es que, según Servir, solo el 2% tiene capacidad óptima para ejecutar inversiones”, refiere.