Más de 3 millones de peruanos siguen sin acceso a agua potable
A pesar de los compromisos asumidos en políticas públicas, el acceso al agua potable en el Perú se ha mantenido estancado en torno al 88 % desde hace 10 años, lo que significa que más de 3 millones de personas aún no cuentan con este servicio básico. Las causas detrás de esta problemática incluyen la expansión urbana desordenada, mala gestión en las empresas prestadoras, baja ejecución presupuestal y la paralización de miles de obras.
Según Mauro Gutiérrez, presidente de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass), la expansión urbana informal encarece la instalación de redes y frena las inversiones, ya que no se cuenta con planificación territorial adecuada. Esta situación impacta especialmente a las Entidades Prestadoras de Servicios de Saneamiento (EPS), que desde 2019 han visto una caída de 29 % en su presupuesto de inversión. En el caso del Programa de Saneamiento Rural, la reducción ha sido aún más grave: 35,2 %.
Sin embargo, la baja ejecución presupuestal también es un factor crítico. Entre 2015 y 2024, las EPS solo ejecutaron entre 22 % y 34 % de sus recursos asignados, lo que limita severamente su capacidad para ampliar cobertura y mejorar la calidad del servicio.
A esto se suma la paralización de obras. De las más de 2.500 que están detenidas en el país, cerca del 20 % corresponden al sector saneamiento, con un presupuesto comprometido de más de S/ 7.300 millones.
Además del problema de acceso, regiones como Loreto, Tumbes, Piura y Puno enfrentan serias deficiencias en continuidad y presión del servicio, lo que compromete la salud pública y la calidad de vida.
Expertos advierten que corregir esta situación requiere una estrategia integral, que incluya planificación urbana, fortalecimiento técnico de las EPS y participación del sector privado mediante alianzas público-privadas.