Muere un general ruso en un atentado con coche bomba en Moscú

 Muere un general ruso en un atentado con coche bomba en Moscú

Una bomba escondida bajo su vehículo ha acabado este lunes con la vida del general Fanil Sarvarov, jefe de la Dirección de Entrenamiento Operacional del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia. Es el tercer general ruso asesinado en Moscú en el último año. Las autoridades no han identificado de momento a los autores de este atentado cometido en la calle Yasenevaya, al sur de la capital rusa, aunque una de las principales vías de la investigación incluye a los servicios secretos ucranios, responsables de ataques similares en el pasado.

El de este lunes es el segundo atentado con coche bomba de este mes. El 1 de diciembre explotó en el patio de un edificio residencial de Nueva Moscú el vehículo de un físico especialista en electrónica cuántica del Instituto de Investigación Stelmaj Polius. Este organismo, parte del gigante armamentístico ruso Rostec, desarrolla telémetros láser y designadores de objetivos para armas de precisión, incluidos misiles. El científico resultó ileso.

La ola de sabotajes y ataques ucranios dentro de Rusia han provocado preocupación y muestras de dolor en el ecosistema ultranacionalista ruso.

“Según las primeras investigaciones, el artefacto fue colocado en el vehículo con premeditación. El general ha muerto tras sufrir graves heridas”, ha informado la portavoz del Comité de Investigación ruso Svetlana Petrenko.

Los atacantes colocaron una bomba magnética en los bajos del vehículo, un Kia Sorento. El artefacto explotó alrededor de las siete de la mañana e hirió al militar de gravedad en las piernas y la cabeza. Sarvarov, de 56 años, finalmente sucumbió a sus heridas en el hospital al que fue trasladado.

Los restos del vehículo del general ruso Fanil Sarvarov, muerto este lunes en Moscú en un atentado con bomba.

Fuentes del Comité de Investigación han revelado al diario Kommersant que el artefacto fue detonado a distancia y tenía una potencia equivalente a 300 gramos de TNT. Según la pesquisa, el dispositivo seguía el esquema típico de las bombas utilizadas por los agentes del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) al contener de forma simultánea material de alto poder explosivo junto con otros elementos de fragmentación y efectos acumulativos.

Los canales de Telegram Baza y Shot, vinculados a las fuerzas de seguridad rusas, aseguran que Sarvarov logró conducir unos metros antes de que la bomba estallase bajo la parte frontal del vehículo.

El Kremlin ha evitado pronunciarse sobre el nuevo asesinato de uno de sus generales. “Los servicios de inteligencia informan de inmediato”, se ha limitado a responder el portavoz de Vladímir Putin, Dmitri Peskov, al ser cuestionado sobre la reacción del presidente ruso al atentado.

Sarvarov dirigía el departamento de entrenamiento operacional desde 2016. Según la prensa rusa, sirvió en las guerras chechenas y en el conflicto osetio-ingusetio entre los años 1990 y 2000. Asimismo, también participó en la campaña del Kremlin en Siria en los años 2015 y 2016.

Las fuerzas de seguridad rusas sospechan, según el periódico Kommersant, que Kiev ha creado un organismo específico para llevar a cabo ataques contra altos mandos de las fuerzas armadas rusas “e intimidar así a los ciudadanos rusos para que no apoyen la operación militar especial en Ucrania”.

Este es el tercer general asesinado en un año. El jefe de las fuerzas de defensa radiológica, química y biológica del ejército ruso, Ígor Kiríllov, y su asistente murieron el 17 de diciembre de 2024 al estallar un explosivo adherido a un patinete aparcado a la salida de su casa. Meses más tarde, el 25 de abril, otro coche bomba segó la vida de Yaroslav Moskalik, subjefe de la Dirección General de Operaciones del Estado Mayor de Rusia.

Julio P.

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