El país que vio morir a dos jóvenes bajo llave hoy dicta sentencia

 El país que vio morir a dos jóvenes bajo llave hoy dicta sentencia
Nueve años después, la justicia alcanza a los culpables

A 9 años de la tragedia que conmocionó al país, el Poder Judicial confirmó las condenas de más de 30 años de prisión contra los responsables de la esclavitud laboral que terminó con la muerte de Jovi Herrera Alania y Jorge Luis Huamán Villalobos, 2 jóvenes que murieron encerrados con candado durante el incendio de la galería Nicolini, en Las Malvinas, en junio de 2017.

La Fiscalía Superior Especializada en Delitos de Trata de Personas de Lima Centro logró que se ratifique, en segunda instancia, la sentencia contra Jonny Coico Sirlopu y Vilma Zeña Santamaría, por el delito de trata de personas agravada con fines de explotación laboral y esclavitud, marcando un precedente histórico en el Perú.

Encerrados, sin agua ni salida

La investigación fiscal reveló una realidad que estremeció al país. Jovi y Jorge trabajaban encerrados desde las 9:00 a.m. hasta las 7:00 p.m. en un contenedor metálico, ubicado en el quinto piso del centro comercial. El ambiente carecía de ventilación, iluminación y servicios higiénicos, y los jóvenes permanecían bajo llave.

Por un pago de apenas S/ 25 diarios, sin derechos laborales, eran obligados a armar luminarias manualmente, reemplazando marcas originales para obtener ganancias ilícitas. El 22 de junio de 2017, el incendio los atrapó sin posibilidad de escapar. Sus gritos de auxilio, captados en videos, aún permanecen en la memoria colectiva del país.

Condenas y reparación

En 2018, Jonny Coico Sirlopu fue sentenciado a 35 años de prisión, mientras que Vilma Zeña Santamaría recibió 32 años de cárcel. Tras un largo proceso de apelación, en diciembre de 2025 la justicia confirmó la condena contra Vilma Zeña.

Además, ambos fueron inhabilitados para contratar con el Estado y deberán pagar S/ 20 mil a favor de los sobrevivientes, así como S/ 479 mil y S/ 459 mil como reparación civil para los herederos legales de las dos víctimas mortales.

El Ministerio Público destacó que se trata de la primera sentencia por el delito de esclavitud laboral en el Perú, un fallo que sienta un precedente clave en la lucha contra la explotación humana.

Jonny Coico y Vilma Zeña

Una condenada prófuga y una herida abierta

Pese al avance judicial, la justicia plena aún no se concreta. Vilma Zeña Santamaría permanece prófuga, mientras que su esposo cumple su condena en el penal Miguel Castro Castro. El Ministerio del Interior ofrece una recompensa de S/50 mil por información que permita su captura.

La madre de Jovi Herrera ha denunciado que, más allá de la sentencia, las familias aún no reciben la reparación ordenada, manteniendo abierta una herida que solo cerrará cuando todos los responsables enfrenten a la justicia.

La tragedia de Nicolini no solo dejó 2 vidas truncadas, sino una lección dolorosa: la informalidad y la indiferencia no pueden volver a convertir el trabajo en una forma de esclavitud.

Milagros Silva

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